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Publicaciones, obras y reflexiones.

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Grupo de Ciudadanos Independientes.
 

La violinista de la Trinidad.
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“Mo?a tan fermosa / non vi en la frontera, / como una vaquera / de la Finojosa”. Es la primera estrofa de la Serranilla VI del Marqués de Santillana. Era evidente que Yñigo Lopes quedó prendado. Viví semejante experiencia con la mesonera de Cañaveral. “Faziendo la vía / del Calatraveño / a Santa María, / ven?ido del sueño, / por tierra fragosa / perdí la carrera, / do vi la vaquera / de la Finojosa”. En análoga situación departí con la mesonera, un día y otro, y la hermosura de sus formas, y su mirada, su apego al campo, a la naturaleza, sus deseos no excedían el entorno de Cañaveral, y me pareció seductora, lo era, “la vi tan graciosa, / que apenas creyera / que fuese vaquera / de la Finojosa”. Pero, ay, me retiró su voz y sus ojos. Mis enemigos, innumerables enemigos, me persiguen y difaman, con tan demoníaco interés que hasta se desplazaron para entrevistarse con la mesonera e injuriarme. Lo mismo hicieron con la cajera de Salamanca: “pues loco es que en vos fía / pues que así / por do ganar vos debía / vos perdí”, que es «Otro decir del marqués». Mas la que quiero recuperar, porque ya no atiende mi llamada por mano del diablo, mis enemigos, es la violinista de la Trinidad. Su recuerdo lo asocio a este «Otro decir»: “Vos sois la que yo elegí / por soberana maestresa, / más fermosa que deesa, / señora de quantas vi. / Vos soys la por quien perdí / todo mi franco alvedrío, / doncella de onesto brío, / de cuyo amor me vencí”. Cuando sus dedos tocaban los míos me emocionaba, así que no quisiera perderla sino reencontrarla. Más de mil ataques piráticos recibió mi ordenador; los intrusos se apoderaron de datos para mi libro, entre ellos los de estas tres damas, y se emplearon en separarlas de mí. Y a mí, que sólo me importa la eternidad, no me afectan incidentes de una vida temporal, como así le dije en cierta ocasión al obispo de Jerez. Ahora bien, quiero ver a la violinista. La conozco, se cuáles son sus pensamientos y sus sentimientos. Sé que leerá este texto, y como es muy inteligente, además de bella, reflexionará para que no venza el mal al bien. Desde aquel día 9, en que la conocí, supe que no debería haber separación, como advirtieron los que nos veían. Se rompió una cita, y la violinista debe resolver que no sea definitiva (esta foto ha sido tomada de todopueblos.com). 28-10-2011.